La Sala Rolling Stones: sus Satánicas Majestades comenzaron su imparable ascenso al cielo del rock'n'roll en 1962, con un repertorio eminentemente ajeno al que imprimían su ritmo y estilo, y que ampliaron en poco tiempo con creaciones propias, entre ellas algunas de las canciones más electrizantes que habían sonado hasta entonces sobre un escenario.
Un jersey y una chaqueta de Mick Jagger, una camisa de Keith Richards, el certificado de nacimiento de Charlie Watts o un baldosín de la piscina que vio morir a Brian Jones son sólo algunos de los testimonios del paso por la gloria de una banda que no sólo se resiste a decaer, sino que continúa haciendo saltar chispas cada vez que sale de gira.
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